Máster de Tarot

(Muestra. Pagina 2 de 4)

 

Algo parecido pero en otro orden de cosas sucede en momentos de sufrimiento o de dolor, los cuales son en realidad para esa persona que sufre, de una "medida" muy diferente a la de otras personas que están en un estado normal. Es evidente, por tanto, que hay un tiempo físico objetivo, como también que existe una medida emocional, mental y espiritual del tiempo, la cual cada vez está más desligada del concepto de tiempo que nos resulta útil en el plano físico o material.

Los constructores de las pirámides dejaron plasmada para casi una eternidad en sus obras su interpretación al respecto de éste asunto. Así, la base de la pirámide, ligada a lo material y concreto, tiene 4 lados iguales cuyos vértices pueden limitar los dos brazos de la cruz entre ellos. Ya sabemos que la cruz y también el cuadrado tienen relación con lo material, con el plano físico y con sus 4 dimensiones: 3 espaciales y una temporal.

Pero según la pirámide gana en altura, piedra a piedra y esfuerzo a esfuerzo, las cuatro dimensiones tienen tendencia a acercarse hasta que, en el vértice superior o culminación de la pirámide, las cuatro dimensiones físicas (altura, anchura, profundidad y tiempo), se funden convergiendo en un solo punto. Este es solo uno de los enigmas sencillos de las pirámides.

En las pirámides americanas o en las pirámides truncadas egipcias, que tienen una pequeña área cuadrangular plana en el tope superior, se representa que para las posibilidades de la mente humana la fusión completa de las dimensiones no es posible, sino sólo un acercamiento por medio de facultades especiales.

Así, en las pirámides de América el Mago se coloca en la meseta superior y allí realiza su operación con las fuerzas naturales, lógicamente mucho más cerca de la séptima dimensión o absoluto que aquellos que le acompañan y le observan desde otros puntos más abajo en la pirámide o situados ya en el suelo.

Ahora es fundamental aclarar que "adivinar" el futuro es un concepto supersticioso y no Iniciático. ¿Por qué?. Se ha dicho en el caso de la Astrología que ésta no adivina el futuro, sino que estudia científicamente ciclos.

Un automóvil a doscientos kilómetros por hora no puede quedarse parado en seco en una milésima de segundo, ni siquiera estrellándose con una pared; ni tampoco puede cambiar de trayectoria haciendo un ángulo recto a esa misma velocidad como si describiera una esquina. Esto sucede también con el ser humano.

Su cuerpo, su psiquis, su mente y su voluntad están sometidos a las leyes naturales, las cuales no puede saltarse. De ese modo, el futuro se conforma por dos parámetros,  de los cuales uno se encuentra compuesto por los efectos de las causas generadas por nosotros en el pasado. Estos efectos ya están "en movimiento" y se han de manifestar en algún momento del llamado futuro, siempre y cuando no se hayan manifestado ya.

El segundo parámetro son los sucesivos presentes o variaciones pequeñísimas (infinitesimales) que genera la voluntad humana momento a momento, pensamiento a pensamiento, de sentimiento en sentimiento y de acción en acción. De tal manera, a través de las causas conscientes que puede generar la voluntad en cada instante, los efectos de éstas pueden ser: el neutralizar aspectos desarmónicos del pasado o aumentarlos, por lo cual en este último caso el ser humano se va cerrando a sí mismo las puertas.

Pitágoras, Alto Maestro de la Antigüedad, explicaba este proceso a sus discípulos mediante su teorema (ver figura 1). La suma de los cuadrados de los catetos es igual al cuadrado de la hipotenusa, en un triángulo rectángulo.

 

pagina anterior - pagina siguiente

CURSOS ESOTÉRICOS

Logo Cursos Esotericos

I.D.C.E.A. "Instituto de Ciencias Esotéricas y Astrológicas"

soporte@cursos-esotericos.com


© Copyright 1998 - 2021. "Cursos Esotericos". Todos los derechos reservados.

Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.